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Hotel Avenida Sofía: Reducir el consumo de energía.

Fachada Hotel Avenida Sofía Sitges (baja)

El edificio del Hotel Avenida Sofía Hotel&Spa, situado en Sitges (Barcelona), se ha convertido en el primero de toda Europa, y cuarto a nivel mundial, en conseguir la máxima certificación medioambiental LEED Platinum. Durante la Jornada Bioeconomic 2014, que se celebró el pasado 21 de Marzo en la misma ciudad de Sitges, se reflexionó sobre la necesidad de reducir el consumo de energía y se plantearon las claves para desarrollar los llamados edificios LEED partiendo del ejemplo del Avenida Sofía. El hotel logra este reconocimiento internacional por sus criterios de cuidado medioambiental, que consigue gracias a una correcta elección de los materiales constructivos, entre ellos el uso de lana de roca Rockwool para el aislamiento térmico.

El certificado LEED, de reconocimiento internacional, se entrega a aquellos edificios que consiguen una óptima eficiencia energética basada en la combinación de rentabilidad, uso de energías alternativas, mejora del bienestar interior del edificio, menor impacto en el medio ambiente y eficiencia en el consumo de agua, como principales motores clave.

Diversas ponencias a lo largo de la Jornada Bioeconomic se centraron en cómo conseguir edificios sostenibles que puedan ser valorados por la certificación LEED y se hizo especial incidencia en el ejemplo del Hotel Avenida Sofía & Spa de Sitges por ser el primero en conseguir el nivel de excelencia medioambiental LEED Platinum en toda Europa.

Hotel Avenida Sofía a la vanguardia en sostenibilidad desde el principio. El hotel se concibió como un proyecto de sostenibilidad en todos los sentidos, para lograr un uso eficiente de la energía que repercutiera de manera positiva en el Medio Ambiente y en la reducción de la factura energética. Esta ha sido una tarea complicada si tenemos en cuenta que se trata de un hotel con una superficie total de 7.200 m2, 11 plantas, 77 habitaciones, restaurante, sala de conferencias, gimnasio y spa con piscina cubierta.

Se debía conseguir que cada uno de estos distintos espacios se integrara en el edificio y que todos ellos lograran, a su vez, un ambiente interior confortable sin sobrepasar los límites de la sostenibilidad.

Uno de los principales aspectos en los que se trabajó fue en la correcta elección de los materiales constructivos. En la parcela, se utilizaron materiales de alto índice de reflexión solar, a fin de evitar ganancias térmicas indeseadas, así como elementos de sombreamiento para reducir el efecto de isla de calor. De este modo, se evita el excesivo calor en verano y el frío del invierno.

Otro de los materiales destacados es la lana de roca, utilizada en el aislamiento del edificio. En total, se instalaron hasta 2.000 m2 de lana de roca Rockwool, que garantizan un óptimo acondicionamiento, tanto a nivel térmico como a nivel acústico y de protección contra el fuego, algo esencial en este tipo de edificios que albergan a gran cantidad de gente.

Albert Grau, director de operaciones de la empresa de servicios energéticos Envolvalia,  ofreció una ponencia sobre los sistemas constructivos de aislamiento con lana de roca, poniendo especial atención al aislamiento de la envolvente del edificio.

Gracias al aislamiento, el edificio queda protegido de las agresiones externas, como el ruido o las temperaturas, consiguiendo un ambiente interior confortable que evite el uso elevado de calefacciones o aparatos de refrigeración. Así, el consumo de energía se reduce prácticamente hasta en un 80%, ayudando a proteger el Medio Ambiente y obteniendo un retorno de la inversión de ahorro energético y, en consecuencia, de la factura energética del edificio.

Aislar mejor para ahorrar energía

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