El emblemático rascacielos por el que trepó King Kong se viste de verde. A sus 77 años, el Empire State se va a someter a una serie de reformas que contribuirán a la lucha contra el cambio climático.
La remodelación consiste en aislar cada una de sus 6.500 ventanas, mejorar la iluminación y la ventilación. El objetivo es reducir en un 38% el consumo energético del rascacielos.
Esta iniciativa verde se desarrollará en 40 de las mayores ciudades de mundo y servirá también para crear empleo.
Las obras cuestan 500 millones de dólares y pretenden ahorrar algo más de 4 millones al año. Recuperarán esta inversión en algo más de un siglo.
Esperan conseguir que una de las mejores vistas de Nueva York sea, además, una de las más ecológicas.