La entrada en vigor a finales de abril de las nuevas normas sobre aislamiento acústico en los hogares no solo va a triplicar la protección de las nuevas viviendas frente al ruido, sino que el comprador va a poder exigir la comprobación in situ de dicho acondicionamiento. Y es que todos los proyectos de construcción de edificios que se aprueben a partir de ahora (tanto los residenciales como los de uso sanitario, docente, administrativo o sociocultural) cumplirán con las exigencias que marca el Código Técnico de la Edificación del 2006. Y si existe un vicio oculto, la responsabilidad será del promotor.
“Dejaremos de escuchar el taconeo de la vecina de arriba, la televisión del piso de al lado, las sirenas y los cláxones de los coches de la calle o el ascensor”, explican los expertos. Sin embargo, lograr este objetivo no es fácil, ya que exige una adaptación y una formación de los trabajadores del sector. “Son procesos lentos, porque suponen un tremendo salto cualitativo. Y la concienciación también es importante”, asegura el director general de Vivienda del Gobierno de Aragón, José Luis Castellano.
“Técnicamente, todos los aspectos están ya resueltos, porque en Europa hace años que vienen funcionando. Pero lo más complicado va a ser ejecutarlos, ya que el ruido es terriblemente sensible a la los fallos de construcción”, añade Francisco Javier Martínez, director del grupo de Vibroacústica de la Universidad de Zaragoza.
La normativa, de obligado cumplimiento desde el 24 de abril, también conlleva unos sobrecostes en la construcción que en Aragón supondrán de media 9,82 euros por metro cuadrado, algo superior a la media nacional (9,56 euros), según un estudio de la Asociación Española contra la Contaminación Acústica (Aecor).
No obstante existe una horquilla de precios dependiendo de la tipología de vivienda, que va de los 6,17 a los 13,47 euros el metro cuadrado para el territorio aragonés. Siendo el incremento menor el correspondiente a los unifamiliares y el más caro para los pisos en bloque de una sola habitación.
Este sobrecoste repercutirá directamente en el bolsillo de los propietarios que adquieran en un futuro vivienda libre, mientras que en la vivienda protegida, cuyo precio está topado, serán los promotores quienes finalmente lo asuman. Aunque la mayor subida ya se produjo con la entrada en vigor del Código Técnico de la Edificación en septiembre del 2006, que ha supuesto todo un cambio en la manera de construir, como la introducción de las placas solares en los inmuebles.
“Los nuevos edificios cuentan ya con instrumentos que llevan al ahorro y la eficiencia energética, encaminados hacia la sostenibilidad. Porque el problema energético fue el primer parámetro que puso en marcha el Código Técnico de la Edificación. Mientras que el ruido se puede decir que ha sido como un derecho de tercera generación”, argumenta el director general José Luis Castellano en referencia a los plazos de puesta en marcha de todo este nuevo proceso.
Leído en: www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=497167
Hola Fernando
Está claro por lo que dices que hay una falta de aislamiento acústico en tu vivienda. Debes hablar con el promotor y la solucion pasa por llegar a un acuerdo con él.
Si no hay acuerdo la solución va a ser más complicada.
Para aislar acústicamente puedes ver productos como lanas de roca que van bien. Un saludo
Manuel Pérez
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Fernando Barroso said,
mayo 13, 2009 @ 21:58Hola, quisiera hacer una consulta, he comprado un piso de obra nueva el 02-04-09. Resulta que se oye perfectamente todos los ruidos exteriores, el paso de los coches, las personas hablando en la acera de la calle, mi pregunta es si puedo reclamarle al promotor que me insonorice los cajones de las persianas, ya que creo que el ruido se transmite por ahí.
Gracias.