El Centro de Recursos Ambientales representará a España en la Conferencia Mundial de Edificación Sostenible que se celebrará del 21 al 25 de septiembre en la ciudad australiana de Melbourne como ejemplo de construcción sostenible de un edificio no residencial.
El proyecto que la Junta de Castilla y León está desarrollando en Valladolid y que verá la luz junto al Parque Ambiental en los próximos meses se someterá, junto a otro edificio residencial construido en Palma de Mallorca, a un examen que medirá los impactos ambientales durante la vida del edificio, su consumo de energía, así como los residuos y emisiones que genera.
Esta nueva evaluación surge a raíz de la aprobación del Código Técnico de Edificación y sustituye al antiguo «sello verde», instrumento con el que el nuevo centro proyectado por el Gobierno regional había alcanzado la máxima puntuación obtenida por un edificio español(3,47 puntos).
La Conferencia Internacional sobre Edificación Sostenible mostrará la experiencia de 24 países, de los que se han seleccionado un total de 83 proyectos.
Mediante conferencias, plenarios, exposiciones y descripción de proyectos se intercambiarán ideas sobre la sosteniblidad en la edificación, urbanismo y arquitectura.
En ella la Junta y sus arquitectos -el estudio vallisoletano ODImasP- presentarán el Centro de Recursos Ambientales como un edificio que no ha renunciado a la arquitectura moderna, pero que a la vez es «ecoeficiente y bioclimático». En sus más de 3.500 metros cuadrados de superficie tiene previsto albergar tres áreas, educativa, administrativa y multifuncional.
La primera de las zonas se utilizará fundamentalmente como centro de exposiciones dirigido tanto a escolares como al resto del mundo. Sus actividades se concentrarán en el uso racional y responsable de los recursos, el tratamiento de residuos, las energías renovables y el uso del agua. Mientras, el área multifuncional dispondrá de salón de actos y un espacio para talleres de trabajo y documentación.
Respecto a las características más «ecológicas» del edificio, destaca el uso de muros de hormigón y termoarcilla con aislantes de fibra de celulosa de papel reciclado, que supondrá un importante ahorro energético.
El sistema de climatización general será de suelo radiante-refrescante que aprovechará la energía solar térmica pero además el edificio dispondrá de una bomba de calor, una máquina de absorción y una caldera de biomasa y la cubierta.
Asimismo la cubierta tendrá una plantación vegetal que ayudará a retener el polvo y la contaminación, al tiempo que actuará como absorvente acústico.