Eficiencia energética en el edificio de Caja Guadalajara

El edificio se proyectó y construyó de acuerdo al nuevo Código Técnico de Edificación, por lo que cumple con todos los requisitos de eficiencia energética, y dispone de instalaciones propias de energía solar térmica y fotovoltaica. Se tomaron medidas medioambientales, desde el proceso de diseño, encaminadas a obtener un rendimiento energético más eficiente, unas condiciones óptimas de bienestar para los usuarios, una reducción en las emisiones a la atmósfera, una disminución del consumo de combustibles no renovables, el empleo de materiales fácilmente reciclables excluyendo los potencialmente tóxicos y contaminantes y la reducción de la demanda sobre las infraestructuras públicas.

En el proceso constructivo realizado por Hercesa se romaron medidas para limitar el ruido, las emisiones de polvo y partículas y controlar los residuos y vertidos. En la búsqueda de mejorar el confort térmico, se proyectaron las edificaciones teniendo en cuenta la mejor orientación y geometría de las piezas, adaptando así la forma de la edificación al medio ambiente. En este caso la orientación de la edificación es tal que permite la buena iluminación natural de toda la planta evitando los problemas de soleamiento.

El nuevo edificio de Caja de Guadalajara, con sus 50 metros de altura sobre rasante, es ya el rascacielos más alto de la ciudad. Tiene 15 plantas: 12 sobre rasante, un semisótano y dos sótanos.
La producción de agua caliente sanitaria se apoya con la instalación de colectores solares térmicos, que permitirán un elevado ahorro energético. Estos paneles se sitúan en cubierta con la orientación e inclinación óptimas.

El edificio dispone de placas solares fotovoltaicas para la captación y transformación de la energía solar en electricidad.

El sistema de climatización limita el consumo de agua y energía y está plenamente adaptado al clima de la zona. Se produce también ahorro en la renovación del aire gracias a la incorporación de sensores de calidad ambiental. Cada una de las áreas climatizadas dispone de un control centralizado. La instalación de climatización ha sido proyectada para la optimización en el aprovechamiento energético.

El sistema de fachada dispone de materiales y sistemas de montaje de última generación y vidrios de baja transmisividad y altos valores de resistencia térmica.

El edificio dispone de iluminación de alta eficiencia, con sistema de encendido sectorizado y utiliza detectores de presencia en espacios de uso esporádico. Los equipos de iluminación son de bajo consumo y, en algunos casos, disponen de programación automática de encendido.

Los grifos y sanitarios son de bajo consumo de agua y las instalaciones de agua se han realizado con materiales renovables. La unión de los tubos se ha realizado mediante técnicas por calor, evitando el uso de colas. Se han aplicado también distintos sistemas de ahorro de consumo de agua, como la colocación de reductores o limitadores de caudal. Las pinturas empleadas son ecológicas, de base acuosa.

Se ha fomentado el uso de prefabricados y construcción en seco para evitar el traslado y la manipulación de agua y materiales en el mismo solar, consiguiendo una obra más limpia.

La  zona central de la fachada sur tiene un cerramiento metálico permeable, de chapa estirada, que rompe la homogeneidad del vidrio y sirve también para cubrir el zócalo que forma la planta semisótano y la zona oeste de la planta baja. Esta celosía de acero se retranquea en la cubierta para proteger las instalaciones.

 Las fachadas dotan al edificio de protección térmica y acústica y el acristalamiento total de las oficinas permite un óptimo nivel de iluminación natural.

Noticia leída en : www.eldecano.es/index.php?option=com_content&task=view&id=16266&Itemid=1


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