El grupo Cortizo ha comprendido que arquitectos e instaladores son sus mayores aliados a la hora de incrementar el negocio y la calidad de las construcciones. Por eso la compañía con sede en Padrón decidió dar el do de pecho y, aprovechando sus tres décadas de experiencia, mostrar todos los secretos en el campo del aluminio, y compartirlos, gracias a la labor de una nueva división dedicada a la formación.
Tras un año de seminarios y cursos, el balance no puede ser mejor: más de cuatro mil profesionales en el diseño de edificios y en la instalación de sus fachadas se han doctorado en los misterios de esta materia prima.
La firma gallega apostó con fuerza en este terreno, lo que la ha convertido en pionera en la península y en el mayor valedor del sector del aluminio en el terreno formativo de Europa: sobre la mesa puso 1,7 millones de euros.
Creó Cortizo Formación, que cuenta con ingenieros, arquitectos y arquitectos técnicos expertos en aluminio, y siete representantes en todo el territorio peninsular, más otros dos en Baleares y Canarias, logrando proximidad geográfica y un conocimiento exhaustivo de las particularidades técnicas, legales y de edificación en todas las áreas de la península.
Esta nueva área imparte cursos personalizados sobre cerramientos -de ventanas a fachadas ligeras-, sistemas de protección solar o panel composite, a todos los agentes involucrados en el sector. Gracias al saber hacer acumulado en estos procesos, Cortizo organizó seminarios sobre Eficiencia Energética, Aislamiento Acústico y cumplimiento del Código Técnico de la Edificación (CTE) en los Colegios Oficiales de Arquitectos, y de Arquitectos Técnicos, repartidos por todas las autonomías.
Más de 2.100 profesionales asistieron a estos cursos, a los que se unieron estudiantes de esta materia en facultades y escuelas. Otro ámbito formativo es el Marcado CE en ventanas y puertas peatonales exteriores, normativa que entra en vigor en febrero de 2009, y a la que no sólo se ha adelantado el grupo gallego, sino que ahora instruye sobre cómo adaptarse a ella, con más de 90 seminarios impartidos en toda España y Portugal, a los que han asistido 1.126 carpinterías de aluminio.
Esta nueva faceta del grupo, que factura 240 millones de euros al año y está formado por 1.400 profesionales, refuerza el rol de liderazgo en el sector de la compañía que preside José Manuel Cortizo. Este coloso fabril elabora cada año 400.000 metros cuadrados de fachadas ligeras, el equivalente a 2,8 millones de ventanas cuya superficie ocuparía más de sesenta campos de fútbol.
Si la formación juega un papel determinante en Cortizo, la I+D propia es vital en su negocio. Cuenta con centenar y medio de programas de desarrollo que mima durante 3.500 horas al año, en un proceso que da sus frutos: el grupo ha diseñado y patentado 35 sistemas exclusivos.
Entre los secretos del éxito está su centro tecnológico de Padrón (en la foto), que tiene bancos que testan la permeabilidad al aire, la estanqueidad, o la resistencia al viento y al fuego de fachadas.