“El objetivo es mejorar el confort térmico y reducir el consumo energético de las viviendas gracias a la aplicación de medidas pasivas de rehabilitación energética y construcción sostenible. Por ello, hemos aplicado soluciones de aislamiento un 30% superiores a lo marcado por el CTE” explica Jordi Bolea, responsable del proyecto y del Departamento de Reglamentación Técnica y Certificación de productos de Rockwool.
”El aislamiento térmico de las viviendas supone un importante ahorro en el consumo energético que se refleja en una disminución estimada del 30% en la factura eléctrica de los inquilinos y en una consecuente reducción de las emisiones de gases CO2″.
El proyecto pretende cuantificar las mejoras (condiciones de confort y consumo) conseguidas en el edificio, comparando la situación antes de la rehabilitación y después de ella.
Durante el año previo a la rehabilitación se han monitorizado los datos de consumo de gas, electricidad, agua, temperatura y humedad interior y exterior del edificio así como la velocidad del viento en Planoles. “Una vez finalizadas las obras, seguiremos controlando los niveles de consumo para poder establecer el ahorro energético y de la factura de gas obtenido por las familias en función de la climatología” afirma el responsable del proyecto.
Noticia enviada por: Rocío Cintas García
comunicacion@comunicacionbcn.com
Rambla Catalunya 114. 1º-2ª, 08008 Barcelona
tel: +34.93.419.69.66
www.comunicacionbcn.com